La foto



Raúl Acosta pasó delante de su chifonier, donde tenía varias fotos familiares, pero una le llamo la atención. En ella estaba juntó a su madre.
Hacia varios años se la había tomado en un cumpleaños de ella. El mucho más joven y su madre sonriente lo miraba con una natural ternura.
Por un instante se le paso por la cabeza que eran dos personas distintas, el con más cabellera y su madre una mujer radiante muy diferente como la había visto en sus últimos días de vida.
Habrían sido personas diferentes ?
Por esos días ella era una mujer plena, casada con el amor de su vida, disfrutando las vivencias de sus nietos, el casado con un buen trabajo.
Pero como no iban a ser las mismas personas si la vida nos lleva por diferentes caminos, una persona es lo que e s, lo que ha sido y lo que pretende ser.
Todo ser humano tiene su historia, transcurre por diferentes pensamientos en michos casos contradictorios, con felicidades angustias, desdichas, sufrimientos, pero si de eso se trata la vida. Cuando todo eso se acaba ya no hay vida.
En definitiva la foto es el retrato de uno mismo y además la imagen de diferentes personas que acumuladas terminan siendo uno mismo en la actualidad.
Cuanto más puede reflejar una foto ?
Tal ves lo más interesante termine siendo todo lo que fuimos, lo que pretendimos ser y lo que dejamos de ser en una vida que se vive una sola vez y como la podemos disfrutar mejor.

Atrapada en su cuerpo.



Estaba sentada en la sala de espera como tantas otras veces, en un pasillo atestado de gente con niños que lloraban y corrían entre las personas. Su cuerpo dolorido de un metro cincuenta y cinco y setenta y cinco kilos solo le permitía moverse con dificultad. 
"Pelayo...." Se oyó al abrir la puerta de un consultorio, y con movimientos suaves y despacio Dominga encamino sus pasos hacia esa puerta donde la esperaba el joven Dr. Montoya, que la ayuda y acompaña hasta la silla. 
Sin mediar mayores palabras el joven profesional creyó haberse dado cuenta del motivo de la consulta pero la salud de las personas no es tan simple como parece  
Con voz resignada Dominga comenzó a explicar los dolores de columna que la aquejaban hasta que en un instante sus palabras se confundieron en un llanto. Con la mirada compasiva el medico solo atinaba a escucharla y ella continuaba con los ojos llenos de lagrimas explicando los medicamentos que estaba tomando, que la había visto uno y otro profesional, los estudios realizados y que los resultados mostraban una artrosis avanzada en su columna, y en sus rodillas. 
Cuando parece haberse calmado continua explicándole al medico lo que le costaba realizar las tareas diarias por estar sola, sus tres hijos uno en otra ciudad que no la visitaba, ni siquiera un llamado telefónico que al menos la alentaba a seguir adelante, sus otros dos hijos muy atareados tampoco tenían tiempo ni siquiera de visitarla. 
Los nietos criados con esas ausencias tampoco la tenían sentimentalmente cerca, y poco les importaba de la suerte de su abuela. 
Ese dolor florecía aun mas en esas condiciones y mas que atrapada en su propio cuerpo se encontraba vacía del alma con un dolor mas difícil de mitigar. 
Desde el fallecimiento de su esposo su vida había cambiado rotundamente, y transcurría sus eternos días en una fría soledad. Mas fría aun que el invierno que transcurría en esos días. 
La consulta se había extendido mas de lo habitual pero le sirvió para conversar con alguien o mas bien haber sido escuchada por alguien  
Mas reconfortada y con nuevos estudios para realizar e indicaciones medicas, se levanta aun con dificultad pero con menos dolor espiritual, se despide, con la esperanza que en la próxima cita sea un nuevo bálsamo para sus dolencias. 
No había sido una consulta mas, el medico se quedo sentado en su escritorio, pensativo, con la esperanza de haber cumplido su deber con tan poco pero tan eficiente 


Los personajes son de ficción y cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia.

840



Es el número de decreto provincial que regula y condena a los conductores que habiendo consumido alcohol son detectados conduciendo automóviles en la vía pública. 
No soy de los que critican esta medida porque ha sido implementada demasiado tarde, o que esta motivada por fines electoralistas, más bien acudo a una frase usada en una artículo anterior. Nunca es tarde cuando la dicha es buena. Y es por ello que felicito a las autoridades por haber escuchado y percibido una gran epidemia que esta sacudiendo a nuestra sociedad, como son la de los accidentes de tránsito protagonizada por personas alcoholizadas. 
No voy a discutir aspectos técnicos de la medida porque no soy abogado pero si me permiten en mi humilde opinión se omitió el aspecto más importante de la medida. La educación vial no esta incluida. 
Creo que el aspecto más importante de la medida no es la recaudatoria o la de llenar los calabozos de personas alcoholizadas, sino más bien disuasiva, desde el punto de vista económico y de privación de la libertad, pero creo que con esas medidas aisladas no lograremos haber educado al ciudadano en aspectos viales, y habremos perdida una preciosa oportunidad para reencausarlo. 
Concretamente propongo que este decreto debe complementarse con un programa de educación vial, que incluya además de las medidas impuestas la concurrencia y aprobación con asistencia y conocimientos de un curso semanal de seis meses sobre educación vial, además de trabajos comunitarios. 
Esos trabajos comunitarios realizados en el ámbito de hospitales o centros sanitarios que tengan contacto directo con las personas que padecen secuelas de accidentes viales. 

Acudo a este medio ya que no tengo llegada directa a las autoridades y seguramente alguien le acercará estas inquietudes. Al fin y al cabo lo que todos queremos es que no haya más accidentes de vía pública evitables.

Nunca es tarde cuando la dicha es buena.


Cuando cumplí mis 50 años pensé que mi vida debía dar un giro. Muchas cosas debían mejorar. Al fin y al cabo la vida es una sola y debemos darnos la oportunidad para mejorar siempre. En eso estaba mis hábitos 
Previo controles médicos decidí comenzar a usar mi bicicleta vieja que estorbaba por todos lados que después la cambie. 
A partir de allí descubrí muchos mundos que hasta entonces estaban ocultos al menos para mi. 
Descubrí el silencio del campo, maravillosos paisajes de cerros y caminos nuevos, senderos ocultos, la paz de encontrarse sólo con la naturaleza, el ruido del viento, el ruido del pedaleo, de la piedras apretadas con las ruedas, todas sensaciones inigualables. 
No voy a negar que cuando comencé no aguantaba ni media hora ese asiento tan particular que se encaja y deja un dolor tan desagradable, allí me di cuenta que las calzas amenguaban esa incomodad, pero seguían faltando piernas. Todo el aire de la atmósfera no alcanzaba entrar en los pulmones especialmente en subida. 
Pero había algo que sí cambiaba con el transcurso de los días. 
Los esfuerzos que antes no los cumplía de a pocos se lograban. 
Luego nuevos caminos se podían descubrir porque las piernas resistían más. Claro que cuando llegaba eran una piedra y por varios días duraba sea incomodad. Pero también pasaba. 
Había competencias que las miraba del costado de la ruta y admiraba como esos monstruos podían terminar circuitos que para mi eran imposibles. 
Aquí aparecen algunos cómplices en esta historia. Alejandro Durán con Agus y Tomy que me bancaron en las salidas me sirvieron de guía y de estímulo para que mi esfuerzo vaya más allá de lo que podía. Es que el amor propio y la rutina hacían que los pueda seguir. 
Todo muy lindo hasta que me comentan de un Campeonato Argentino de MTB. Yo allí ? Sí comencé hace un años y dos meses a andar en bici. Una falta de e respeto. El aliento y los consejos de Ale sirvieron. 
Llego el día y ese día fue hoy. Complete un circuito de 37 km quien diría. A esta edad con una año de bici. 
Una locura pero lo termine. Seguramente detrás de muchos y delante de algunos. Pero personalmente cumplí conmigo mismo. 
A través de estas líneas ojalá que muchos que lo creen imposible quiero decirles que se puede incluso a esta edad. Aún a modo de esparcimiento y descubrirán muchos mundos que hasta ahora no se imaginan, y podrán infundir en los más chicos el deporte que tanto les falta a nuestra juventud, porque nunca es tarde cuando la dicha es buena. 

De la carrera un placer haberla disfrutado con el nivel de organización que se logró. Inmejorable.